Aunque me he dedicado profesionalmente a un ámbito apartado del arte, siempre he tenido un lápiz o un pincel en la mano, no recuerdo ningún momento de mi vida en el que no haya pensado el coger un papel para pintar a dibujar, entre otras técnicas artísticas.
A los 17 años asistí a un curso intensivo en la Escuela de cerámica de la Bisbal. Posteriormente tuve la suerte de asistir durante cuatro años en la escuela de Maestros Pintores de Barcelona, donde asistí a clases de policromado i allí aprendí la técnica de dorado con oro fino bruñido con piedra de ágata i a pintar con transparencias. En aquellos años entendí que el mundo del arte ya lo tenia en vena aunque no me dediqué profesionalmente. También tuve la oportunidad de iniciarme en la acuarela con el pintor Amadeu Fontanet.
De la mano de la profesora Lluïsa Dominguez (actualmente imparte sus talleres en la escuela Blanc de Guix del Masnou) fui su alumna en los cursos de restauración y marquetería. Para mi la marquetería fue un gran descubrimiento que me permitió confeccionar cuadros i colgantes con mis propias creaciones.
Impartí unos talleres de arcilla polimérica con la asociación Fem Fira del Masnou en los años que disfruté de la amistad con Piti Poch, que nos dejo en la pandemia.
He asistido a un curso de pintura al óleo con la profesora Olga Artigas que me ha sido muy provechoso para enfrentarme a nuevos retos.
Paralelamente y de manera autodidacta he podido crear pesebres y nacimientos. Durante la Navidad 2025 he tenido el placer y la oportunidad de realizar el pesebre del Ayuntamiento del Masnou que ha estado expuesto en “Els Vienesos” del Masnou.
Para mi el arte forma parte de la ilusión y la creación, ya sea porque la visión de un cuadro impacte, bien por contraste de colores, bien porque proporciona calma.
